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Viernes, 20 de Mayo de 2022

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CAMBIO CLIMÁTICO: ¿ES HORA DE CONSIDERAR UNA ESTRATEGIA DE INVERSIÓN MULTIACTIVOS?

Hoy en día, la mitad de los artículos de las publicaciones dedicadas al mundo de la inversión parecen hablar sobre ESG y clima. Sin embargo, según nuestra experiencia, muy pocos fondos se diseñan realmente con un objetivo climático claro. Creemos que estamos ante una oportunidad perdida.

CAMBIO CLIMÁTICO: ¿ES HORA DE CONSIDERAR UNA ESTRATEGIA DE INVERSIÓN MULTIACTIVOS?

Con el objetivo que tiene China de ser neutral en cuanto a emisiones de carbono para 2060 y los rápidos avances de las empresas en tecnologías energéticas alternativas, estamos en la antesala de una revolución. Esperamos ver un cambio drástico en nuestra forma de vivir y trabajar. Las previsiones apuntan a que los ingresos de los vehículos eléctricos y las energías renovables se multiplicarán por 20 de aquí a 2050. Esto irá acompañado de enormes mejoras en la autonomía, la velocidad de carga, la disponibilidad y el coste. Mientras tanto, las compañías están desarrollando nuevas tecnologías que eliminarán el carbono del aire. Esto tiene el potencial de convertirse en una fantástica historia de crecimiento a largo plazo.

FUERTE EXPOSICIÓN TEMÁTICA: MÁS DIFÍCIL DE LO QUE SE PIENSA

El primer reto para los inversores se encuentra en cuando se enfrentan a cómo acceder a la temática climática. Puede ser sorprendentemente difícil encontrar fondos de inversión con una fuerte exposición a las tecnologías que impulsarán la transición hacia una baja emisión de carbono. Estas tecnologías incluyen la generación y el equipamiento de energías renovables, los vehículos eléctricos, las tecnologías de las baterías, la eficiencia energética y el calor renovable.

Se trata de algo que va en contra de la intuición, dadas las docenas de fondos de sostenibilidad que las gestoras han lanzado en los últimos años. Pero si se echa un vistazo a las 10 principales participaciones de muchos fondos con la etiqueta de ‘clima’ o ‘sostenible’, se descubre con frecuencia nombres convencionales como Microsoft o Amazon. Estas empresas pueden tener buenas políticas medioambientales operativas, pero no están muy expuestas a las oportunidades climáticas. Sus ingresos proceden de los servicios de software y la venta minorista online, no de las energías renovables o las tecnologías de las baterías. ¿Por qué, entonces, están en la cartera? Sospechamos que se debe a que la mayoría de los fondos de sostenibilidad o climáticos tienen índices de referencia de renta variable estándar y estrictos límites de tracking-error que les obligan a mantener exposiciones similares a las de los índices de referencia.

Esta es una de las razones por las que a los reguladores europeos les preocupa que los fondos etiquetados como sostenibles y climáticos puedan confundir a los clientes. El nuevo Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles de la Unión Europea exige que los fondos con objetivos de inversión sostenibles informen de su exposición a actividades empresariales sostenibles definidas objetivamente (Taxonomía de la UE). Esta transparencia debería facilitar la vida a los clientes que desean invertir de forma sostenible.

Nuestro análisis inicial sugiere que los índices de referencia de renta variable mundial estándar sólo tienen una exposición de entre el 5% y el 10% a las actividades alineadas con la Taxonomía de la UE. Hemos comprobado que muchos fondos etiquetados como sostenibles lo superan, duplicando el nivel de exposición al 20%. Sin embargo, esto sigue dejando al 80% de los fondos expuestos a actividades que no están fuertemente asociadas con el tema de la sostenibilidad.

Una solución es renunciar a los índices de referencia de la renta variable estándar y empezar con una lista de empresas cuya actividad principal aporte soluciones climáticas. Esto significa que los inversores pueden alinear potencialmente alrededor del 75% de su cartera con la Taxonomía de la UE, en lugar de limitarse a un mero 20%. Esto implicaría, sin embargo, que un fondo de este tipo tendrá un rendimiento diferente al de los índices de referencia de renta variable estándar. No obstante, creemos que si un inversor se toma en serio la posibilidad de obtener una fuerte exposición a la temática climática, la cartera tiene que tener un aspecto diferente al de un índice de referencia que sólo esté expuesto en un 5%.

GESTIÓN DEL RIESGO ASOCIADO A LAS EXPOSICIONES TEMÁTICAS CONCENTRADAS

Aunque el objetivo de un inversor puede ser una tener una fuerte exposición temática, es posible que existan peligros al adoptar una exposición muy concentrada a temas de sostenibilidad.

¿Cómo podemos conseguir que el viaje de nuestra inversión sea algo más cómodo? Creemos que la diversificación es la respuesta. Y una de las formas es a través de un enfoque multiactivo que trata de garantizar la diversificación a dos niveles: a través de la renta variable y a través de las clases de activos. Dentro de la renta variable, los inversores pueden tener una amplia exposición a toda la gama de empresas expuestas al tema climático. Los inversores también pueden diversificar a través de las clases de activo. Por ejemplo, manteniendo una exposición puramente climática en bonos verdes, infraestructuras de energías renovables y acciones verdes.

CONCLUSIÓN

A medida que se desarrollan las tecnologías, tenemos la oportunidad de asegurarnos de que nuestros hijos hereden un mundo más sostenible. El camino hacia este cambio vendrá en parte a través de las inversiones y las elecciones que hagamos. Una de las formas es invirtiendo en empresas que se dedican a actividades que buscan ayudar al mundo a mitigar el cambio climático o a adaptarse a él. De este modo, los inversores pueden desempeñar su papel para intentar que el cambio climático no sea inevitable. Pero el tiempo corre. Como escribió un destacado economista: "Las cosas tardan más en suceder de lo que se pensaba y luego suceden más rápido de lo que se pensaba".

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